lunes, 27 de enero de 2025

Adoración: Curso introductorio

 I

Los cristianos llamamos adoración a aquello que surge en nuestro interior cuando tenemos necesidad de expresarle a Dios nuestro amor, nuestra gratitud y admiración, y sumergirnos en su amor y su grandeza; y quedar así extasiados en la hermosura de su presencia. Para los cristianos es tan importante adorar desde nuestro interior, tanto como adorar a Dios en la asamblea junto a todos nuestros hermanos.

Si nos basamos en el origen de la palabra Adoración Shajah (hebreo) significa adorar, postrarse, bajarse, inclinarse. Shajah es entonces un término que se utiliza para llegar a Dios en adoración y aparece más de 170 veces en el Antiguo Testamento.

Jeremías 7:2

“Ponte a la puerta de la casa de Jehová, y proclama allí esta palabra, y di: Oíd palabra de Jehová, todo Judá, los que entráis por estas puertas para adorar a Jehová.”

Ya en el Nuevo Testamento encontramos otra palabra para definir lo qué es Adoración. La palabra utilizada es proskuneo (griego) es el término más usado para adorar. (pros=hacia; kuneo=besar). Esta palabra griega se relaciona con el acto de reverencia de “besar la mano”, e implica la adoración desinteresada a un ser mayor.  

 Veamos algunos versículos:

Mateo 4, 10

Dícele entonces Jesús: “Apártate, Satanás, porque está escrito: Al Señor tu Dios adorarás, y sólo a Él darás culto”.

 

Juan 4, 21-24

21.Jesús le dijo: «Créeme, mujer: llega la hora en que ustedes adorarán al Padre, pero ya no será "en este cerro" o "en Jerusalén".

22.Ustedes, los samaritanos, adoran lo que no conocen, mientras que nosotros, los judíos, adoramos lo que conocemos, porque la salvación viene de los judíos.

23.Pero llega la hora, y ya estamos en ella, en que los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad.

24.Entonces serán verdaderos adoradores del Padre, tal como él mismo los quiere. Dios es espíritu, y los que lo adoran deben adorarlo en espíritu y en verdad.»

Basándonos en el Catecismo de la Iglesia Católica encontramos la siguiente definición de adoración:

 2628 La adoración es la primera actitud del hombre que se reconoce criatura ante su Creador. Exalta la grandeza del Señor que nos ha hecho (cf Sal 95, 1-6) y la omnipotencia del Salvador que nos libera del mal. Es la acción de humillar el espíritu ante el “Rey de la gloria” (Sal 14, 9-10) y el silencio respetuoso en presencia de Dios “siempre [...] mayor” (San Agustín, Enarratio in Psalmum 62, 16). La adoración de Dios tres veces santo y soberanamente amable nos llena de humildad y da seguridad a nuestras súplicas.

 En esta breve introducción, podemos concluir que la Adoración, requiere de nuestra parte manifestar una actitud de humildad, reverencia, honor, devoción y adoración que señalan adecuadamente las relaciones entre los seres creados y su Creador, particularmente en su presencia, cual incluye la expresión de reverencia de postrarse, inclinarse.

Pero, ¿cómo los cristianos expresamos la adoración a nuestro Dios?

La Adoración es esencialmente interior, subjetiva y espiritual, pero se exterioriza de diferentes maneras:

a. Momentos de silencio, quietud, contemplación, solemnidad.

b. Momentos de reverencia profunda, quebrantamiento y lágrimas.

c. Adorando con palabras y con el entendimiento, o con lenguas del Espíritu.

d. Cantando con el entendimiento o con el espíritu.

 

Si bien la forma de expresión no determina su intensidad, es decir que lo que hacemos no produce Adoración. es la Adoración lo que busca expresarse, así como los abrazos y besos no producen amor, sino que el amor busca expresarse por medio de ellos. 

Como seres humanos que somos, tenemos límites en todos nuestros actos, también nuestra adoración tiene límites: No importa la forma de expresión que usemos, nunca podremos expresar plenamente todo lo que sentimos en la presencia de Dios, ni tampoco podemos adorar todo lo que Dios merece, debido a nuestras limitaciones e imperfecciones humanas. Por eso es necesaria la Adoración corporativa como iglesia. Lo que no podemos hacer individualmente como miembros, el cuerpo de Cristo sí lo puede. Adorar es entrar en la presencia de Dios, es entrar en contacto con la gloria de Dios y esto trae grandes bendiciones en nuestras vidas.

La experiencia muestra que cuando la iglesia alaba y adora en espíritu y en verdad, Dios obra maravillas como sanidades, liberaciones, etc., y el Espíritu Santo comienza a satisfacer las necesidades de cada creyente. 

Entonces nos preguntamos: ¿Cómo debemos adorar?

La Adoración de Dios es un estilo de vida de traer gloria a Dios.

La Adoración es lo que busca el Padre.

Jesús dijo:

Mas la hora viene, y ahora es, cuando Los verdaderos adoradores adoraran al Padre en espíritu y en verdad; porque también el Padre tales adoradores busca que le adoren. Dios es Espíritu; y los que le adoran, en Espíritu y en verdad es necesario que adoren.

Juan 4:23-24

 

Hay 5 puntos que nos indican cómo adorar verdaderamente:


 
1.     Adoramos al Padre Como sus redimidos, le amamos porque primero Él nos amó:

1 Juan 4: 19

“Nosotros le amamos a él, porque él nos amó primero”.

2.     Adoramos desde nuestro espíritu. Aquí vemos la importancia de nacer de nuevo, nacer del Espíritu Santo si hemos de adorar a Dios aceptablemente. Nuestra Adoración a Dios debería ser llevada e inspirada por el Espíritu Santo. Solo Él sabe adorar a Dios de una manera que sea agradable al Padre.

Juan 16, 13-15

13.Y cuando venga él, el Espíritu de la Verdad, los guiará en todos los caminos de la verdad. El no viene con un mensaje propio, sino que les dirá lo que escuchó y les anunciará lo que ha de venir.

14.El tomará de lo mío para revelárselo a ustedes, y yo seré glorificado por él.

15.Todo lo que tiene el Padre es mío. Por eso les he dicho que tomará de lo mío para revelárselo a ustedes.» 

3. Adoramos desde nuestro corazón y con todo nuestro corazón, con todo nuestro ser, con nuestras falencias y nuestros aciertos. Adoramos desde una vida en comunión con Dios el Padre, por Jesús Su Hijo. La palabra griega traducida como "verdad" es "aletheia" la cual también significa "realidad". Necesitamos ofrecer y expresar nuestra más sincera adoración a Dios con nuestra boca y necesitamos expresar la melodía en nuestro corazón y agradecer el gozo que Jesús nos trae.

Efesios 5, 18-20

18.No se emborrachen, pues el vino lleva al libertinaje; más bien llénense del Espíritu.

19.Intercambien salmos, himnos y cánticos espirituales. Que el Señor pueda oír el canto y la música de sus corazones.

20.Den gracias a Dios Padre en nombre de Cristo Jesús, nuestro Señor, siempre y por todas las cosas.

4. Adoramos con nuestro entendimiento Porque adoramos a un Dios que conocemos personalmente. I Corintios 14: 15.

I Corintios 14: 15.

14. Cuando oro en lenguas, mi espíritu reza, pero mi entendimiento queda inactivo.

15. ¿Estará bien esto? Debo rezar con mi espíritu, pero también con mi mente. Cantaré alabanzas con el espíritu, pero también con la mente. 

5. Adoramos voluntariamente No alabamos o adoramos a Dios por obligación sino por iniciativa propia, cuando entendemos que Él es digno de ser adorado.

 

 

Un verdadero adorador es inamovible, pues, adora en cualquier circunstancia de la vida, en épocas de prosperidad y de escases. Un verdadero adorador permanece firme adorando y conserva su postura a pesar de las circunstancias. 

 


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