Aprender del comportamiento y ejemplo de vida de nuestros santos para generar conductas de amor y servicio.
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miércoles, 26 de diciembre de 2018
sábado, 12 de marzo de 2016
Oración a San José: Invocación a San José de Juan XXVIII
INVOCACIÓN A SAN
JOSE
DE JUAN XXIII
¡San José, guardián de Jesús y casto esposo de María, tu empleaste toda
tu vida en el perfecto cumplimiento de tu deber. Tu mantuviste a la Sagrada
Familia de Nazaret con el trabajo de tus manos. Protege bondadosamente a los
que se vuelven confiadamente a ti. Tu conoces sus aspiraciones y sus
esperanzas. Ellos se dirigen a ti porque saben que tu los comprendes y
proteges. Tu también supiste de pruebas, cansancio y trabajo. Pero, aun dentro
de las preocupaciones materiales de la vida, tu alma estaba llena de profunda
paz y cantó llena de verdadera alegría debido al íntimo trato que gozaste con
el Hijo de Dios que te fue confiado a ti a la vez a María, su tierna Madre.
Amén.
sábado, 27 de febrero de 2016
sábado, 20 de febrero de 2016
Oración para cuaresma
Oraciones para la cuaresma
Autor: aciprensa.com
Oración para la cuaresma.
Padre
nuestro, que estás en el Cielo,durante esta época de arrepentimiento,
ten misericordia de nosotros.
Con nuestra oración, nuestro ayuno y nuestras buenas obras,
transforma nuestro egoísmo en generosidad.
Abre nuestros corazones a tu Palabra,
sana nuestras heridas del pecado,
ayúdanos a hacer el bien en este mundo.
Que transformemos la obscuridad
y el dolor en vida y alegría.
Concédenos estas cosas por Nuestro Señor Jesucristo.
Amén
sábado, 13 de febrero de 2016
Oración Cuaresma: Ignacio Iglesias, S.J.
Oración Cuaresma, tiempo de conversión.
Autor: Ignacio Iglesias, S.J.
Sigue curvado sobre mi, Señor,
Remodelándome,
Aunque yo me resista.
!Qué atrevido pensar que tengo yo mi llave!
!Si no sé de mi mismo!
Si nadie, como Tu,
puede decirme lo que llevo en mi dentro.
Ni nadie hacer que vuelva de mis caminos
que no son como los tuyos.
Sigue curvando sobre mí, tallándome,
aunque a veces de dolor te grite.
Soy pura debilidad -Tu bien lo sabes-,
tanta, que, a ratos
hasta me duelen tus caricias.
Lábrame los ojos y las manos,
la mente, la memoria
y el corazón,- que es mi sagrado.,
al que no te dejo entrar cuando me llamas.
Entra, Señor, sin llamar, sin permiso.
Tu tienes otra llave, además de la mía,
que en mi día primero, Tu me diste,
y que empleo, pueril, para cerrarme.
Que sienta sobre mí tu "conversión"
y se encienda la mía del fuego de la Tuya,
Que arde siempre, allá en mi dentro.
Y empiece a ser humano.
a ser humano,
a ser persona
miércoles, 10 de febrero de 2016
Oración a Nuestra Señora de Lourdes
Oración a Nuestra Señora de Lourdes
Recibid, oh reina compasiva, las alabanzas y súplicas que pueblos y naciones, unidos en la angustia y la amargura, elevan confiados a Ti
¡Oh blanca visión del paraíso, aparta de los espíritus las tinieblas del error con la luz de la fe! ¡Oh mística rosa, socorre las almas abatidas, con el celeste perfume de la esperanza! ¡Oh fuente inagotable de aguas saludables, reanima los corazones endurecidos, con la ola de la divina caridad!
Haz que nosotros tus hijos, confortados por Ti en las penas, protegidos en los peligros, apoyados en las luchas, amemos y sirvamos a tu dulce Jesús, y merezcamos los goces eternos junto a Ti Amén.
Oración compuesta por Pío XI
lunes, 1 de febrero de 2016
Oraciones a San José: Treintena
Treintena a San José (versión moderna)
(Para obtener alguna gracia extraordinaria)
Por eso yo,
pobre, desvalido, frágil y necesitado, te dirijo hoy y siempre mis tristezas y
alegrías, mis ruegos y súplicas, mis arrepentimientos y mis esperanzas; y hoy
especialmente traigo ante tu imagen un sufrimiento que consolar, un mal que
remediar, una desgracia que impedir, una necesidad que resolver, una gracia que
obtener para mí y para mis seres queridos.
Y para
animarte aún más a oírme y obtenérmelo, te lo pediré durante estos treinta
días, urgente y confiadamente, recordando los hitos que en tu vida marcaron tu
fidelidad a toda prueba, y que son los motivos que tengo para esperar que no
demores en responder a nuestra necesidad.
1.- Te lo
pido por la bondad divina que movió al Verbo Eterno a encarnarse y nacer en la
pobre naturaleza humana, Dios Hombre, el Señor Jesús.
2.- Te lo
pido por la prontitud con la que respondiste al llamado de ser Padre adoptivo
del Señor Jesús y Casto esposo y custodio de nuestra Santa Madre.
3.- Te lo
pido por tu fortaleza discreta y silenciosa con la que buscaste un establo para
cuna de Dios, nacido entre los hombres, que le obligan a nacer entre animales.
4.- Te lo
imploro por la pronta obediencia con la que impusiste al Reconciliador el Santo
Nombre de Jesús, por disposición del Eterno para consuelo, amor y esperanza
nuestra.
5.- Te lo
suplico por el dolor heroicamente aceptado al oír del Ángel la muerte decretada
contra tu Hijo Dios, y por tu valerosa huida a Egipto, por los sufrimientos del
camino, por la pobreza del destierro, y por las inseguridades del retorno a
Nazaret.
6.- Te lo
pido por tu aflicción dolorosa de tres días al perder a tu Hijo, y por tu
alegría intensa y discreta al encontrarle en el templo; por el gozo inefable de
los treinta años que viviste en Nazaret con Jesús y María sujetos a tu
autoridad y providencia.
7.- Te lo
ruego por el heroico sacrificio con que aceptaste la misión del Señor Jesús: la
cruz y la muerte por nuestra reconciliación.
8.- Te lo
imploro por el heroico desprendimiento con el que todos los días contemplabas
aquellas manos infantiles que serían taladradas un día en la Cruz; aquella
cabeza que se reclinaba sobre tu pecho que sería coronada de espinas; aquel
cuerpo divino que estrechabas contra tu corazón, que sería extendido en la
Cruz.
9.- Te lo
pido por tu tránsito de esta vida y tu entrada al Cielo, donde tienes tu trono
de poder.
10.- Te lo
suplico por tu gozo cuando contemplaste la Resurrección del Señor Jesús, su
ascenso a los Cielos y su trono de Rey inmortal por los siglos.
11.- Te lo
pido por la dicha con la que contemplaste ser ascendida a los Cielos por los
ángeles a tu santísima Esposa y coronada por el Eterno como Reina y Señora de
todo lo creado.
12.- Te lo
ruego y espero confiadamente por tus trabajos, dolores y sacrificios en la
tierra, y por tus triunfos y tu bienaventuranza en el Cielo con tu Hijo Jesús y
con Santa María.
¡Oh mi buen
San José! Yo, inspirado en la fe de la Santa Iglesia y en comunión con el
sentir universal del pueblo cristiano, siento en mí la confiada fuerza, que me
alienta a pedirte, suplicarte y esperar me obtengas de Dios la gracia que voy a
poner ante esta imagen en la tierra y ante tu trono en el Cielo: la espero,
Santo Patriarca.
(Aquí,
levantado el corazón a lo alto, se pide al Santo la gracia que se desea.)
Aquí les agrego las palabras finales de la versión antigua
¡Oh, San José!, ruega por nosotros para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo.
Oración
Oh, Dios, que con inefable providencia te dignaste elegir al bienaventurado José por Esposo de tu Madre Santísima, concédenos que así como lo veneramos como Protector en la tierra, merezcamos tenerlo como intercesor en los Cielos. ¡Oh, Dios!, que vives y reinas por los siglos. Amén.
¿De dónde surge esta oración?
Esta devoción está tomada de un folleto
impreso en Buenos Aires bajo la firma del
sacerdote jesuita J. Santillana.
En
él se puede leer lo siguiente acerca de la misma: "Basta la lectura de esta Oración para tenerla como muy cristiana
y teológica y como muy recomendable y eficaz para conmover ese poder y bondad
del Santo Patriarca y para alcanzar por su medio las gracias más difíciles y
extraordinarias.
Las razones de esta afirmación son las
siguientes:
a) La materia doctrinal
de esa Oración es la más teológica y completa.
b) El fin general de
ella, el más devoto y grato al Santo: honrar la memoria de los treinta años que
vivió con Jesús y María en la tierra.
e) Los títulos que se
invocan, poderosísimos para mover el corazón del Santo.
d) La forma ferviente en
que está escrita es de fe vivísima, de ternura sensible, y de urgente e
irresistible instancia... Es el alma toda la que en todas sus frases pide y
suplica, gime y llora, conmueve y triunfa de las resistencias del mismo Dios.
e) Y si a todo se añade
la insistencia y perseverancia durante treinta días en tan larga y vehemente
súplica del alma, no será temerario afirmar según el dogma católico que es una
oración teológica y cristiana, eficaz e irresistible.
f) No hay en ella nada de
superstición o revelación o infalibilidad o algo imposible o impropio. Por el
contrario lo que se pide y se confía conseguir es sencillamente algo muy
conveniente y necesario; aunque difícil y extraordinario; pero nada de milagros
infalibles y a plazos fijos y por modos y prácticas supersticiosas. Todo está
fundado en el dogma católico de la oración e intercesión de los Santos, y en la
creencia y confianza del pueblo cristiano en el poder y bondad del Santo
Patriarca.
La práctica de esta devoción ha de ser muy sencilla.
Récese la oración treinta días consecutivos, y será más eficaz rezarla ante la imagen o altar del Santo; pero cuando eso no sea posible, puede rezarse en la casa particular. Se recomienda mucho la comunión, al menos los miércoles de esos treinta días. Finalmente se ruega que se dé cuenta de las gracias obtenidas".
Récese la oración treinta días consecutivos, y será más eficaz rezarla ante la imagen o altar del Santo; pero cuando eso no sea posible, puede rezarse en la casa particular. Se recomienda mucho la comunión, al menos los miércoles de esos treinta días. Finalmente se ruega que se dé cuenta de las gracias obtenidas".
La fiesta de San José se
celebra el 19 de marzo.
sábado, 19 de diciembre de 2015
Nochebuena: oraciones
Lector 1:
Querido Padre, Dios del cielo y de la tierra:
En esta noche santa te queremos dar gracias por tanto amor. Gracias por
nuestra familia y por nuestro hogar. Gracias por las personas que trabajan con
nosotros.
Bendícenos en este día tan especial en el que esperamos el nacimiento de
tu Hijo. Ayúdanos a preparar nuestros corazones para recibir al Niño Jesús con
amor, con alegría y esperanza. Estamos aquí reunidos para adorarlo y darle
gracias por venir a nuestro mundo a llenar nuestras vidas.
Hoy al contemplar el pesebre recordamos especialmente a las familias que
no tienen techo, alimento y comodidad. Te pedimos por ellas para que la Virgen
y San José les ayuden a encontrar un cálido hogar.
Lector 2:
Padre bueno, te pedimos que el Niño Jesús nazca también en nuestros corazones para que podamos regalarle a otros el amor que Tu nos muestras día a día. Ayúdanos a reflejar con nuestra vida tu abundante misericordia.
Que junto con tus Ángeles y Arcángeles vivamos siempre alabándote y glorificándote.
(En este momento alguien de la familia pone al Niño Jesús en el pesebre
o si ya está allí se coloca un pequeño cirio o velita delante de Él).
Lector 3:
Santísima Virgen Maria, gracias por aceptar ser la Madre de Jesús y Madre nuestra, gracias por tu amor y protección. Sabemos que dia a dia intercedes por nosotros y por nuestras intenciones, gracias Madre.
Querido San José, gracias por ser padre y protector del Niño Jesús, te
pedimos que ruegues a Dios por nosotros para que seamos una familia unida en el
amor y podamos ser ejemplo de paz y reconciliación para los demás.
Amén
Amén
Rezar: 1 Padre Nuestro, 1 Ave Maria, 1
Gloria
Fuente: Navidad es Jesús
martes, 15 de diciembre de 2015
Oraciones de Navidad
Os anunciamos, hermanos y hermanas,
una buena noticia, / una gran alegría para todo el pueblo. / Escuchadla con
corazón gozoso: / Habían pasado miles y miles de años / desde que, al
principio, Dios creó el cielo y la tierra / e hizo al hombre y a la mujer a su
imagen y semejanza. / Miles y miles de años habían transcurrido / desde que
cesó el diluvio / y el Altísimo hizo resplandecer el arco iris, / signo de
alianza y de paz. / En el año 752 de la fundación de Roma; / en el año 42 del
imperio de Octavio Augusto, / mientras sobre toda la tierra reinaba la paz, /
en la sexta edad del mundo, / hace años, / en Belén de Judá, pueblo humilde de
Israel, / ocupado entonces por los romanos, / en un pesebre, porque no tenían
sitio en la posada, / de Santa María la Virgen, esposa de José, / de la casa y
familia de David, / nació Jesús, llamado Mesías y Cristo, / que es el Salvador
que el pueblo esperaba. / Alegraos, hermanos. / Esta es la buena noticia del
ángel: / "Os ha nacido un Salvador: el Mesías, el Señor".
Oración al Nacimiento de Jesús
En
el humilde pesebre es en donde Jesús aparece más grande y más glorioso.
Oración.
Dios
Todo Poderoso, que derramáis hoy sobre nosotros la nueva luz de vuestro Verbo
encarnado, haced que la fe de este misterio se infunda también en nuestros
corazones. Señor y Dios nuestro, haced del mismo modo, te lo rogarnos, que
celebrando con alegría la Natividad de N. S. Jesucristo, merezcamos, por una
vida digna de Él, gozar de su presencia. Así sea.
Oración al Niño de Belén de Juan XXIII
Dulce Niño de Belén, haz que
penetremos con toda el alma en este profundo misterio de la Navidad. Pon en el
corazón de los hombres esa paz que buscan, a veces con tanta violencia, y que
tú sólo puedes dar. Ayúdales a conocerse mejor y a vivir fraternalmente como
hijos del mismo Padre.
Descúbreles también tu hermosura, tu
santidad y tu pureza. Despierta en su corazón el amor y la gratitud a tu
infinita bondad. Únelos en tu caridad. Y dános a todos tu celeste paz. Amén.
Oración de Nochevieja
Señor, ha
pasado un año, con su cortejo de actividades, de trabajos, de idas y venidas.
Te lo ofrecemos tal como lo hemos vivido y como Tú lo has visto. Míralo con
amor y archívalo en los pliegues de tu misericordia.
Te damos
gracias, Señor, por los beneficios que hemos recibido a lo largo de este año.
Gracias por las noches tranquilas y por las horas inquietas. Gracias por la
salud y la enfermedad. Gracias por la sonrisa amable y por la mano amiga...
Queremos
confiarte ahora nuestros deseos de gozo y de paz para el año nuevo que va a
comenzar. Señor, bendícenos y concédenos caminar por sendas de paz y de
justicia.
También
queremos pedirte, Señor, por todos los que han muerto y han ido a tu encuentro
en este año que termina, por los que se sienten solos y vacíos en medio del
ruido y de las luces de esta Nochevieja, por los enfermos y moribundos, y por
todos los que sufren en su cuerpo o en su espíritu...
Haz que todos
seamos iluminados con tu Verdad y fortalecidos con tu Vida, y que sepamos
descubrir, en lo efímero del tiempo, la esperanza gozosa de tu Eternidad. Amén.
sábado, 5 de diciembre de 2015
Oración a la Inmaculada Virgen María
Santísima Virgen, yo creo y confieso vuestra Santa e
Inmaculada Concepción pura y sin mancha.
¡Oh Purísima Virgen!,
por vuestra pureza virginal,
vuestra Inmaculada Concepción y
vuestra gloriosa cualidad de Madre de Dios,
alcanzadme de vuestro amado Hijo la humildad,
la caridad, una gran pureza de corazón,
de cuerpo y de espíritu,
una santa perseverancia en el bien,
el don de oración,
una buena vida y una santa muerte.
Amén"
Inmaculada Concepción pura y sin mancha.
¡Oh Purísima Virgen!,
por vuestra pureza virginal,
vuestra Inmaculada Concepción y
vuestra gloriosa cualidad de Madre de Dios,
alcanzadme de vuestro amado Hijo la humildad,
la caridad, una gran pureza de corazón,
de cuerpo y de espíritu,
una santa perseverancia en el bien,
el don de oración,
una buena vida y una santa muerte.
Amén"
martes, 1 de diciembre de 2015
Oraciones: Adviento
Aquí les comparto algunas oraciones que encontré en una página amiga: www.aciprensa.com
Ideal para vivir este maravilloso tiempo de Adviento.
Oración al Niño Jesús
Te suplico, Señor,
que envíes al que has de enviar, Ven, Señor Jesús, y no tardes; cielos ábranse
y dejen que baje su rocío. Divino Niño Jesús, ven a nacer en mi corazón para
desterrar de él al pecado y colocar tus virtudes.
Amén.
Amén.
Recopilación José
Gálvez Krüger
Studia Limensia
Studia Limensia
Adviento, tiempo de esperanza
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