Hacia un bello despertar: primera parte
Con pan y vino se anda el camino.
En las siguientes líneas propondremos,
desarrollar, múltiples vías para cambiar de un
caminar dormido a un bello despertar.
De todas formas, a la par de emitir cuestiones
prácticas –que no llegan ni quieren llegar a ser consejos bajo ningún punto de
vista-, no dejan de advertir, debo aclarar que lo que afirmo en las siguientes
líneas es que esta metodología es la única que considero idónea para mi modo de
caminar despierta por estar iluminada, por estar bañada por la fe, pero me atrevo a
formular que, aún aquellos que poseen una débil llama de fe o aún quienes no
posee fe alguna podrían verse conducidos
a adoptar una actitud a la vez crítica y capitalizadora de las presentes líneas,
en lo concerniente a sus trabajos terapéuticos y hacia su propia misión y ética
en la vida.